Ya sabemos que lo mejor para cualquier tarea (la que sea) es la programación pensada y pausada, sin improvisaciones. Esa es la teoría. Muy clara.

¿Cuál es la realidad? Los clientes necesitan la traducción hoy, ahora mismo, para ayer si fuera posible. Y en ese contexto surge la "magia" de la traducción automática.

Les dejo un estudio al respecto... para pensar.

La mente nos engaña (y no nos damos cuenta)