Muchas veces esas falsas traducciones responden a algo mucho más profundo que al desconocimiento del términos en el idioma de traducción, mucho peor que a la ignorancia de la cultura de la lengua de origen: se deben a la falta de conciencia de los matices de la cultura propia del idioma de traducción. En ese aspecto es, por ejemplo, interesante la diferencia entre un hispanoparlante y un angloparlante en el momento de utilizar términos en cierto aspecto tan distantes para un mismo referente: "non guilty" e "inocente". ¿Cómo conciben al hombre el uno y el otro?
Creo que esa conciencia de la diferencia es un primer paso para evitar esos problemas.
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