Creo que la mayoría de las universidades privadas de Argentina tienen bastante que mejorar sobre sus programas de traducción. Lamentablemente en Argentina para adaptarse al mercado varias redujeron años y carga horaria, lo que en un principio atrae pero al fin de cuentas perjudica mucho al alumno. Y luego uno descubre que le falta mucho más de lo que pensaba
Pero si uno realmente ama esta profesión y es un poco autodidacta, puede subsanar las deficiencias y empezar a abrirse camino... Así que... adelante!!
FELICES FIESTAS PARA TODOS