Un gran poeta de nuestra lengua, el uruguayo Mario Benedetti, tiene un libro de este género, llamado "Rincón de haikus" (no es lo mejor que ha hecho, en mi opinión, pero es interesante). Escribe, don Mario: <<Encerrar en 17 sílabas ( y además, con escisiones predeterminadas), una sensación, una duda, una opinión, un sentimiento, un paisaje, y hasta una breve anécdota, empezó siendo un juego.
Pero de a poco uno va captando las nuevas posibilidades de la vieja estructura. Así la dificultad formal pasa a ser un aliciente y la brevedad una provocativa forma de síntesis.>>
algunos ejemplos del libro:
si en el crepúsculo
el sol era memoria
ya no me acuerdo
por si las moscas
hay profetas que callan
su profecía
después de todo
la muerte es sólo un síntoma
de que hubo vida
la mariposa
recordará por siempre
que fue gusano
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