¡No hubiera podido describirlo mejor, Laura! Parece que estabas describiendo a un naco de la ciudad de México, con los flequitos o el peluche de adorno en el auto incluidos (quizá sólo te faltó la estampa religiosa colgando del espejo retrovisor). Al parecer, estos individuos no son exclusivos de un país. Ahora sabemos que, aunque son una especie aparte, están bastante extendidos por todas nuestras tierras.
Saludos
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